Responsabilidad de los Administradores de Sociedades

¿Es usted administrador o directivo de una empresa, sociedad o compañía? ¿Sabe que en el caso de una reclamación por una decisión que usted tome de manera negligente o incluso errónea, según la legislación española, puede ser condenado a indemnizar al demandante hasta con su patrimonio personal?

Debido a las modificaciones que se han introducido a lo largo de los últimos años en la Ley de Sociedades de Capital, Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley Consursal y en el Código Penal, los administradores de las sociedades o su equipo directivo pueden ser demandados por la toma decisiones que realizan en su día a día y pueden ser condenados a indemnizar a los demandantes con su patrimonio personal. Cualquier persona que ostente un cargo en una empresa, institución, asociación, fundación, etc. es susceptible de cometer un error en su gestión y ser considerado responsable de los perjuicios económicos sobrevenidos por esa mala gestión.

Un profesional que en el desarrollo de su trabajo se encuentra tomando decisiones continuamente, de diferente índole, durante muchas horas del día, a lo largo de varios días, meses y años, es plausible, que en algún momento pueda cometer un “error”. Además de esto, la responsabilidad del administrador no prescribe al finalizar la relación laboral o de propiedad con la sociedad sino que continúa en el tiempo.

Es por esto, que las aseguradoras tienen un producto que cubre este tipo de contingencias. El producto en cuestión es la póliza de administradores y directivos (Directors & Officers, D&O) por la cual se cubren las posibles reclamaciones fundadas o infundadas que puedan recibir las personas físicas por las decisiones en la gestión de las sociedades y que puedan ocasionar un perjuicio financiero/económico a un tercero.

La consideración de “tercero” se extiende a accionistas, empleados, acreedores, clientes, competidores, organismos públicos, etc.

El seguro de D&O cubre básicamente dos garantías principales:

Ÿ . Indemnización de daños y perjuicios económicos causados a terceros y que estén obligados a pagar los administradores de las sociedades aseguradas.

Ÿ. Gastos de defensa judicial y extrajudicial y las costas judiciales además de los gastos de constitución de aval concursal y gastos de fianzas.

Las garantías básicas que cubre la póliza son la responsabilidad civil por faltas, errores o negligencias cometidas por el administrador/directivo en el ejercicio de la gestión empresarial o, incluso, durante el proceso de constitución de la sociedad; responsabilidad por actos en entidades participadas o filiales; responsabilidad por prácticas de empleo incorrectas (discriminación laboral, acoso, etc.), posibles reclamaciones contra el cónyuge, masa hereditaria, pareja de hecho… y gastos de defensa.

Roberto Manzano

Área Seguros BK Consulting