La Agencia Tributaria y las notificaciones electrónicas

Con fecha 2 de octubre de 2.016 se ha producido la entrada en vigor de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. Esta Ley incorpora nuevos sujetos obligados a recibir las comunicaciones que emita la Agencia Tributaria en la Dirección Electrónica Habilitada (DEH).

Debido a esta Ley, las Sociedades Civiles, Comunidades de Bienes, Herencias Yacentes, Comunidades de Propietarios y Asociaciones, así como los profesionales con colegiación obligatoria para el desarrollo de su actividad, se suman a las personas jurídicas en la obligación de recibir estas comunicaciones por medios electrónicos.

A pesar de que la entrada en vigor de la Ley 39/2015 sea con efectos del 2 de octubre de 2.016, los nuevos obligados no deben preocuparse si todavía no han dado de alta el servicio de DEH, ya que por el momento la Agencia Tributaria está realizando un último envío por correo postal en el que adjunta un escrito informando de la obligación de incorporarse a este sistema y advirtiendo de que para él, será la última notificación recibida por la vía tradicional.

Pero, ¿en qué consiste exactamente la DEH?

Podemos comparar la DEH con el buzón de correo postal que todos tenemos en casa. El propio buzón donde el cartero entrega sus cartas es la web https://notificaciones.060.es y la llave que nos permite abrirlo es un certificado electrónico. Por ser los más comunes y de más fácil obtención, solo mencionaremos los certificados emitidos por la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre y el DNI electrónico.

Los obligados a acceder a este buzón deben hacerlo periódicamente para comprobar si tienen alguna notificación pendiente de revisar. Si bien podemos activar ciertos servicios que nos ayudan a conocer si tenemos alguna notificación en la DEH (establecer una dirección de e-mail o número de teléfono móvil en los que nos avisaran de la existencia de alguna notificación vía SMS), la Agencia Tributaria no nos exonera de nuestras obligaciones en caso de que dichos servicios no funcionen, ya que no son vinculantes.

Una vez hayamos accedido a nuestra DEH y comprobado que existe una notificación no abierta, tenemos que distinguir entre dos fechas importantes:

–        Fecha de puesta a disposición: Es el día a partir del cual la notificación aparece en nuestro buzón. A partir de esta fecha tendremos 10 días naturales para acceder a la misma.

–        Fecha de acceso: Día en el que accedemos a la notificación, a partir del cual se inicia el plazo para la atención del trámite que hayamos recibido.

En caso de dejar pasar los 10 días sin acceder a la notificación ésta será rechazada automáticamente, lo que quiere decir que se da por notificada iniciándose igualmente el plazo para la atención de la misma. A efectos prácticos estos plazos nos indican que al menos debemos acceder a la DEH cada 10 días para comprobar la existencia de notificaciones.

Para concluir indicaremos que la tendencia de las administraciones a trabajar sin papel mediante un funcionamiento íntegramente electrónico, nos permite aventurar que los siguientes afectados por este tipo de notificaciones serán todas aquellas personas físicas con actividad económica, por lo que aunque no se encuentre entre los obligados aquí indicados, puede estar seguro de que en no mucho tiempo deberá despedirse de las colas de correos para firmar cartas certificadas remitidas por la Agencia Tributaria.

Iván Ferradal

Área Contable BK Consulting